Tempo  5 horas 34 minutos

Coordenadas 2007

Fecha de subida 27 de octubre de 2013

Fecha de realización octubre 2013

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316 m
146 m
0
2,4
4,8
9,58 km

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preto de Fontao, Galicia (España)

Ruta de senderismo que va por las orillas del río Deza, desde el Monasterio de Carboeiro y la Cascada del río Toxa. Es una ruta lineal, por lo que para evitar tener que volver por el mismo sitio, es recomendable dejar un coche al inicio y otro al final.
La ruta comienza en el Monasterio de Carboeiro. El monasterio fue fundado en el siglo X. Los condes de Deza, Tareixa Eiriz y Gonzalo Betótez, fundaron Carboeiro hacia el año 936. En la Edad Media, entre los siglos XI y XIII, fue la época de esplendor de la sociedad feudal gallega y europea.Durante la primera mitad del siglo XII se reforma la casa monacal y en el año 1171, bajo la dirección del abad Fernando, se inicia la construcción de la iglesia románica que podemos ver actualmente.A partir del s. XIV el monasterio entra en crisis. Las donaciones y compras disminuyen notablemente y las propiedades monacales padecen ataques y depredaciones por parte de los nobles. Ni siquiera la protección real puede frenar el proceso. En el año 1499, como resultado de la reorganización de centros religiosos promovida por los Reyes Católicos, Carboeiro pierde su autonomía y se anexiona al monasterio compostelano de San Martín Pinario, transformándose en priorato. Con la Desamortización de Mendizábal de 1836, la casa prioral y varias tierras de su entorno salen a subasta pública, mientras que la iglesia pasa a pertenecer al obispado de Lugo. El conjunto monacal queda expuesto al expolio y al abandono. En la segunda mitad del siglo XX comienzan la rehabilitación del monasterio que se ha culminado en los últimos años. Hoy en día se puede visitar con entrada.
La ruta comienza al lado del Monasterio, sin embargo, nosotros decidimos realizar una pequeña vuelta que hay al Monasterio y que baja hasta el río Deza. Viene rotulado como roteiro do Mosteiro. En la subida, veremos el palomar que han restaurado y la parte de atrás, que debía corresponder al claustro.
La ruta real comienza bajando por un camino empedrado hasta el río Deza, que se atraviesa por un puente medieval. Desde allí, el camino sube sin grandes pendientes y va por la otra margen del río. Estamos rodeados de naturaleza pura, con paisaje típica gallega: carballos, castaños, eucaliptos (los menos por fortuna), alcornoques y hasta la rara " amorodeira" con sus exquisitos frutos rojos, los "amorodos".
El camino nos llevará a una aldea pequeña. Llama la atención la casa de piedra que hay a la derecha del camino. La ruta discurre ahora por asfalto por pequeñas pistas asfaltadas, que bajan hacia Merza. A mitad de bajada existe un cruce: por la izquierda iremos en la dirección de la ruta y hacia la derecha hacia el Balneario de Baños da Brea. Merece la pena hacer esta pequeña desviación, en subida fuerte. Allí nos podemos permitir un pequeño descanso y avituallamiento en el bar del Balneario, con un trato muy amable por parte de los trabajadores de allí. Estamos a mitad de camino y conviene recuperar fuerzas.
Una vez que dimos cuenta de unas cervezas, unos pinchos y parte de la comida que llevábamos, retomamos el camino y la propia ruta. Esta nos lleva, después de una bajada, a Merza. Sorprende en la entrada el área recreativa tan bonita que tienen, a ambos lados de la carretera. Por una lado, está la curva que da el río Deza, con unas piscinas artificiales que se han creado y, al otro lado, una zona más nueva con parque infantil para los niños y zonas de mesas y barbacoas para toda la familia.
Atravesaremos Merza por medio de impresionantes villas y viviendas restaturadas, donde se ha conservado la estructura propia de las viviendas de esta zona y la piedra tan bonita. Veremos aquí cultivos tradicionales de la zona: grelos, tomates, pimientos, calabazas (agradecer que nos regalaran dos)... y otros más novedosos como Kiwis.
De Merza salimos por otra pista de tierra en buenas condiciones que nos llevará en bajada y rodeados de carballos a la orilla del río Deza. Antes de llegar al puente metálico peatonal que lo cruza, existe un sendero a la derecha. Conviene cogerlo, ya que nos permite acercarnos al río en una especie de playa fluvial. Aquí disfrutaremos de otro descanso, contemplando la fuerza que trae el agua en este recodo, refrescándonos y contemplando el maravilloso paisaje de naturaleza.
Una vez que hemos cogido fuerzas, atravesaremos el río y comenzaremos la subida hasta la cascada da Toxa. La subida la realizaremos por un camino que ha domesticado al monte, aunque éste se ha revelado en algunos puntos poniendo troncos y ramas caídas sobre el mismo.
Nuestro premio es contemplar la fervenza da Toxa, con sus 30 metros de caída vertical. Allí tuvimos la sorpresa de encontrar una pareja de recién casados que estaban realizándose una fotos allí. Después de la fervenza, queda la subida empinada, ya por pista ancha, hasta donde habíamos dejado por la mañana el coche. Antes, eso sí, nos acercaremos al mirador de la cascada, para poder contemplarla en todo su esplendor y poder observar parte de los montes que hemos pateado en las últimas horas.

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Pequeña ruta que rodea el monasterio de Carboeiro y baja hasta el río Deza
El camino que desciende del Monasterio de Carboeiro nos conduce a este bonito puente que salta el río Deza.
Menudas casas nos encontramos por el camino, algunas propias de un rey.
La ruta original no pasa por el Balneario pero merece la pena desviarse unos cuantos metros para visitarlo. El personal encantador, muy acogedor. Que mejor sitio para darse un pequeño homenaje: unas cervezas, unas tapas y algo de comida que llevábamos con nosotros.
Bonita área recreativa y de descanso al lado del río Deza, en Merza. Con columpios para los niños y barbacoas para los mayores.
Antes de cruzar el puente sobre el Deza, hay un pequeño sendero que baja hasta el río. Allí existe algo parecido a una playa fluvial. Es útil para tomar un descanso antes de la subida a la cascada da Toxa, refrescarse y disfrutar del paisaje.
Tenemos que volver a cruzar el río Deza, esta vez sobre un puente de metal que salva la corriente en este lugar del río. Es un pegote en esta ruta tan bonita que llevamos, pero cumple con su función.
Después de una larga subida desde el río Deza, interrumpida por varias ramas y árboles que han caído sobre el camino, llegamos a la base de la cascada da Toxa, la más alta de Galicia. Con sorpresa incluída, ya que allí había una pareja de recién casados sacándose fotos.
Antes de llegar al final de la ruta, nos desviamos unos metros para llegar al Mirador de la Cascada da Toxa, donde podemos apreciar parte del camino que hemos realizado.

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