Tempo  53 minutos

Coordenadas 166

Fecha de subida 21 de noviembre de 2018

Fecha de realización noviembre 2018

-
-
274 m
176 m
0
1,6
3,2
6,4 km

Vista 6 veces, descargada 0 veces

preto de Vincios, Galicia (España)

En esta ruta, una vez más, se incluyen elementos, obras y referencias de dos parroquias referidos a distintos momentos históricos; también una pequeña muestra de arte rupestre prehistórico del tipo abstracto. Nos encontraremos con patrimonio material, muchas veces mal intervenido, y trataremos algo del inmaterial. También tendremos oportunidad de comprobar los esfuerzos realizados por el campesinado para dominar el territorio con intención de obtener una mayor rentabilidad económica, circunstancia hoy en claro retroceso.
Durante el recorrido nos encontraremos con tres locales de libre concurrencia.
Capilla y recinto. Se sabe que en 1754 ya existía una capilla con la misma advocación en el lugar que posiblemente debido a problemas estructurales se vuelve a construir dende los cimientos en 1821, data en la que la parroquia estaba constituida en ayuntamiento. Más tarde sufriría varias reformas entre las que se cuenta la ampliación de la cabecera para acomodar la sacristía. Tiene planta rectangular, muy sencilla, con cubierta a dos aguas. El recinto de fiestas es consecuencia de unos movimientos de tierras con el objeto de obtener una plataforma prácticamente horizontal. Para ello se ejecutaron muros de contención en piedra, varias veces modificados. También, por el lateral norte, se colocaron muretes de delimitación del recinto en piedra de granito complementados posteriormente con grandes bloques de hormigón en masa que todavía se conservan. En este recinto se celebran las fiestas en honor a San Roque y a la Virxe do Libramento. Crucero. Hoy cambiado de sitio, se levantó en 1845 y es el único de tradición histórica (existe otro en Vilas de 1993) en una parroquia en la que contabilizamos treinta y siete cruces altas a las que todos los vecinos curiosamente llaman “cruceiros”. Es una pieza completa, con figuración ruda pero expresiva en anverso y reverso, que parece haber sufrido algún derrumbamiento a tenor de las varias roturas presentadas.
De siempre se recuerda la romería de San Roque asociada a una “carballeira”. Esta, emplazada a poca distancia de O Facho, está dotada de una serie de asadores, mesas de piedra, agua sanitaria y aseos por decisión y esfuerzo de los vecinos y la Entidad Local Menor de la parroquia. En ella, entre otras actividades, celebran la comida de mediodía la muy numerosa “Parranda de San Pedro”, quienes desde Vilariño de A Ramallosa todos los años desde hace más de cien llegan juntos y caminando, con la comida y la bebida en tractores, formando una tradicional comitiva de mujeres, hombres y niños para celebrar San Roque cada 16 de Agosto.
Es un camino secundario que unía y, cuando la maleza lo permite, todavía une al que desde A Carballeira baja al desaparecido puente de O Carbón con el que de Xende hace lo propio con el puente de A Varga. A día de hoy, todo el recorrido transcurre por el monte.
Este tramo del antiguo camino que viniendo de Os Arcos, en Vincios, por O Monte de Os Casás y O Souto pasaba por A Gándara de Chaín, bajaba por Viñó y San Roque, cruzaba el río por A Varga y continuaba por O Palame, en Peitieiros, en dirección a Couso, todavía se mantiene perfectamente transitable. En el recorrido de bajada hasta el río se cruza con otros transversales invadidos por la maleza.
Forma encrucijada con el citado en el punto anterior en el lugar de Hervillás. Desde aquí sube, parcialmente empedrado, hasta O Facho y luego desciende por A Carballeira para encontrarse con la Calzada de Belindre. Por aquí, Hervillás es el último núcleo habitado de Morgadáns, junto con O Facho, en dirección a Peitieiros. Apenas unas pocas casas entre huertas y campos a maíz y viña.
Se emplaza al margen del ya comentado importante camino en otros tiempos. Es posible que en origen su cota fuese inferior a la del camino pero nunca tanto como ahora se presenta. La pieza protagonista es el lavadero de doble bancada alimentado por una gran barbacana de piedra. Se nota que fue reconstruido hace un par de décadas. A su lado un pequeño tanque recoge el chorro de la fuente. Todo el conjunto está cercado por muros de contención ejecutados en granito y cubierto por un templete de hormigón armado promovido por la Entidade Local Menor en 1959
Esta presa se abastece de las aguas de O Regato, que por ahí pasa. Riega, si bien con mucha menor intensidad que en otros tiempos, tierras de Chaín, por debajo de O Fouco, y de Morgadáns, por Sabesuños y A Varga. Gran parte de la superficie de tierra regada en tiempos pasados ahora está a monte.
Unas decenas de metros más abajo del desvío que la ruta propone en dirección a Pintor, al margen derecho del camino según bajada, se mantienen los restos semiarruinados de una casa que muestra otra cruz sobre un pedestal anclado al muro pincho. Esta casa, deshabitada desde finales del XIX, fue propiedad en el último tercio del XVIII de Miguel de Saavedra y Troncoso casado con María Antonia de Gonda y Vila, nieta de Pedro Armida Rosales, médico cirujano vecino de la parroquia de Chaín. Sobre la base de la cruz todavía se conservan cantos rodados blancos a modo de ofrenda. Al margen contrario del camino, unos metros antes, presidiendo otra encrucijada, otra cruz alta
En tiempos esta encrucijada tuvo su interés dado que el camino que viniendo de O Fouco y baja en dirección a O Pedrouco era totalmente estructurante para la parroquia y uno de los principales de acceso a Gondomar. El otro sube a la parte alta de Pintor en dirección a la Eira de Cidáns. En la encrucijada, con clara intención de cristianizarla, arrimada a un muro de contención, una cruz debajo de una viña. La cruz es similar a la que vimos en Xende. Ante este crucero, así le llaman los vecinos, paraban los entierros en el recorrido al cementerio, si bien esta costumbre desapareció hace muchos años. Sustituye a otro más antiguo que existía en el mismo lugar el cual también se rompió, igual le sucedió a este, a consecuencia del desprendimiento del muro de contención de tierras al que se arrima. El donante, y la fecha de la reconstrucción, quedan recogidos en el epígrafe existente en el pedestal que transcribimos como sigue: Rd. DE MANUEL GONDA 1916
Otro de tantos núcleos tradicionales venido a menos. Ocupa una topografía en pendiente que tiempo atrás sirvió de emplazamiento a tradicionales casas de granito, cuadras y hórreos, rodeadas de viña y campos de cultivo, a lo largo de un camino empedrado. Hoy todo cambió para mal en lo edificado, en los cultivos, en el territorio urbanizado y en la ambientación. No es admisible que un núcleo rural tradicional se convierta en un depósito de coches abandonados.
La capilla ocupa un lugar de amplias vistas en dirección sur al que se llegaba por una serpenteante escalera pétrea, construida al espejo de la excelente solución de la parroquial, desde A Fonte da Santa. Todo el recinto por los laterales sur y oeste, los de mayor desnivel, están cerrados por muros de piedra. Desde hace décadas el citado frente sur está parcialmente ocupado por un palco que nunca debió haberse construido. Por el contrario, al lado de este un magnífico roble da complemento de sombra a los falsos plátanos que aún quedan. Las aguas de la fuente, hoy seca, en otro tiempo fueron muy apreciadas. Es conocida la fe que le tenían “as rosaleiras”, mujeres que desde las tierras del Baixo Miño se desplazaban a celebrar la fiesta de O Libramento, en San Roque de Morgadáns. A la llegada, antes de presentarse en la capilla de San Roque, subían hasta la fuente para hacerse con el considerado líquido.
Capilla. No se conoce su fundación. Tampoco está claro si en origen sería una capilla o una ermita. Solo se sabe que a mediados del XIX era propiedad del abad Manuel Antonio Álvarez que en testamento fechado en 12 de marzo de 1866, ya abolidos señoríos y mayorazgos y practicadas las desamortizaciones, dona la capilla y terreno circundante a la parroquia. Según esto podría pensarse que nació a consecuencia de la fundación de una capellanía la cual a esa altura ya había perdido su dotación y el valor recaudatorio. Tras detenida observación de la fábrica se puede afirmar que la nave sufrió una ampliación o reconstrucción, con posible desplazamiento de la cornisa, y el tapiado de dos pequeñas ventanas en sendos muros laterales. El ábside actual es posterior a la nave. Y la piedra de la espadaña y los remates, que parece de la misma calidad y grano fino, es diferente a la del resto de la edificación. Por último comentar que el tipo de piedra de los dos escudos de armas que aparecen en la fachada occidental es distinta de las dos citadas anteriormente. Entre las insignias mostradas por estos blasones, cuya colocación en el muro parece algo impostada, están las de los Castro. Recientemente, a principios de milenio, la capilla fue sometida a nuevas obras de reforma. Ocupa un lugar de amplias vistas en dirección sur al que se llegaba por una serpenteante escalera pétrea desde A Fonte da Santa. Todo el recinto por los laterales sur y oeste, los de mayor desnivel, están cerrados por muretes de piedra. Desde hace décadas el citado frente sur está parcialmente ocupado por un palco que ya hace tiempo debió desaparecer. Por el contrario, a su lado un magnífico roble da complemento de sombra a los falsos plátanos que aún quedan. Cruceros. El crucero de As Mercés se emplaza en el Coto de igual nombre, en Cidáns. También se conoce como Cruceiro da Santa y Cruceiro da Piedade, ambos con seguridad a partir del momento en que se incorpora la pieza escultórica de la plataforma. Actualmente, debido a los movimientos de tierras realizados a lo largo del tiempo en el entorno, el emplazamiento muestra acrecentada la dificultad de acceso que, entendemos, no debe ser compensada. Es una pieza completa, a excepción de capitel, cuyas características más distintivas, además del emplazamiento, son la peculiar imagen de conjunto y el citado grupo escultórico de la base. El primero viene dado por las proporciones, sobre todo del varal, que a media altura presenta unas muy desgastadas calaveras en las cuatro aristas redondeadas. El segundo es el reverso de una cruz de un antiguo crucero, una Piedad, a la que se le segaron los brazos para realzar la imagen mariana. Como consecuencia del intento de robo de esta imagen a finales de los años setenta el Cristo muerto que sujeta la Virgen perdió la cabeza y los vecinos decidieron anclar la pieza a la plataforma. El estado erosionado de plataforma, pedestal y varal, principalmente, hablan de su antigüedad que podría llegar a principios del XVII. Frente a la fachada septentrional de la capilla existe otro crucero más moderno.
Al pie de este coto, por la cara sur, se emplazan las ruinas de la antigua rectoral de la parroquia. En la cima restos arqueológicos del asentamiento del medieval castillo roquedo de Morgadáns; solo unos desbastes en la roca natural para asiento de los desaparecidos muros. Las vistas y el control territorial son de consideración. A las tierras de este castillo se hace alusión en dos documentos de los siglos XII y XIII.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta