-
-
8 m
0 m
0
4,9
9,7
19,49 mn

Vista 1276 veces, descargada 6 veces

preto de Cangas, Galicia (España)

Catro vellos mariñeiros,
todos metidos nun bote.
Boga, boga, mariñeiro,
imos pra Viveiro,
xa se ve San Roque.

A MARIÑA I: BURELA-VIVEIRO
La sección de la costa que aquí denominamos La Mariña comprende desde Burela hasta Espasante. Es decir, entre la Rasa Cantábrica (Cudillero-Burela) y la Costa Ártabra (Cariño-A Coruña).
A nivel político, la Mariña ocuparía desde Viveiro hasta O Vicedo. Pero hemos preferido incluir ese tramo (Ribadeo-Burela) en la sección de Rasa Cantábrica porque lo que lo el kayakista va a percibir en el paisaje costero está más ligado a esa formación geológica tan particular.
El tramo que denominamos aquí Rías Altas lo dividimos en tres travesías de un variado paisaje:
a) Burela-Viveiro: un paisaje dominado por rocas graníticas que nos proporciona desde el mar una zona de bloques de redondeados de rocas.
b) Viveiro-O Vicedo: travesía que realizaremos bajo la vigilancia del “Ollo de Sapo”, una roca con cristales azúles.
c) Bares-Espasante: Tramo de alternancia de muchos tipos de rocas: rocas granitíticas, cuarcitas y pizarras que la acción del mar modela en formas picudas y cortantes.
La distancia de cada una de las travesías es de 20-30 km, lo que nos permite cubrirla estas distancias en una jornada.


PAISAJE GEOLÓGICO A LA CARTA
Adiós a la Rasa Cantábrica, inauguramos la zona de granitos
La propuesta de comienzo de esta travesía es la playa de Areura, al E de Burela. Os recomiendo comenzar en este punto porque esto os permitirá contemplar un proceso geológico único: la zona donde finaliza la Rasa Cantábrica (la zona llana existente entre el mar y la cordillera cantábrica; ). El punto exacto es el espigón oriental del puerto de Burela. A partir de aquí, el paisaje cambia radicalmente. Dejamos atrás los acantilados verticales y caprichosas formaciones de arcos y cuevas para encontrar una costa está dominada por granitos que el mar moldea originando grandes bloques redondeados. Encontramos una formación que los geólogos denomina batolito de granito. El batolito es una gran masa de magma (masa de roca fundida por encontrarse a muy elevada temperatura) que lentamente y durante millones de años ha ido ascendiendo hacia la superficie. A medida que se produce este ascenso esta se va enfriando. Puesto que el enfriamiento ha sido muy lento, los minerales han tenido tiempo de organizarse en cristales visibles (micas de color negro y también plateado; feldespatos de color blanco mate opaco; cuarzo de color blanco brillante). Esto no ocurre en las rocas volcánicas donde el magma aparece repentinamente en superficie y se enfría en pocas horas, sin tiempo para que los minerales puedan alcanzar gran tamaño.

Las rías o los fiordos gallegos
En este sector también encontraremos las Rías, una fenómeno geográfico que sólo se produce en el N de España. De esta singularidad se dio cuenta en 1886 por primera vez Herr Von Richthofen, que era tío del famoso Barón Rojo. Este hombre se encontró aquí con lo nunca visto: la inundación marina del curso final de un río. Hoy sabemos que esta inundación responde al hundimiento del borde costero al mismo tiempo que se producía (have muuuucho tiempo) el ascenso del nivel del mar debido a la fusión de las enormes masas de hielo que ocupaban los polos.
Fijaros que los fiordos noruegos responde a una formación muy similar, pero ahí lo que se inundan no son valles fluviales, de márgenes más suaves, sino valles glaciares, con márgenes mucho más verticales.
Todo el mundo conoce el término rías baixas (como la Ribadeo, Foz, Viveiro, O Barqueiro, Ortigueira; rías más pequeñas y estrechas del Cantábrico) y altas (las rías más anchas y grandes del Atlántico, como la de Muros, Villagarcía, Pontevedra y Vigo). Pero sólo recientemente los científicos han descubierto que las rías altas y baixas son hermanas de diferente edad. La primeras se empezaron a formar hace “sólo” 24 millones de años. Las hermanas mayores, las rías Baixas parece que se formaron hace más de 110 millones de años.


LA TRAVESÍA BURELA-VIVEIRO
Desde Areura nos dirigimos al W. A nuestra izquierda, arriba del acantilado se sitúa el Castro de Burela (Chao de Castro), el primer asentamiento humano importante de la zona. Más adelante, encontraremos una zona de caprichosas formaciones geológicas, como son plegamientos de cuarcitas muy pronunciados y hasta una cueva en la que podemos entrar en marea alta. Este este punto y el espigón de Burela se ubica un punto de interés geológico de primer importancia: el final de la rasa Cantábrica.
Frente a Burela, no debemos perdernos a Pedra de Burela, donde se ubica un faro de 8 metros de altura. Volvemos hacia la costa para encontrar diferentes calas con grandes bloques redondeadas de granito. El monte que divisamos es Monte Castelo. En frente vemos la península de San Cibrao. En realidad, se trata de una antigua isla unida al continente por acumulación de arena.
A la altura del fato de San Cibrao, al frente encontramos el islote de Anxuela, que sirve de rompeolas de protección. Hacia el NW divisamos los Farallóns. Tres islotes de formas muy diferentes. El situado más al norte, es vertical, y se denomina o Pé (pie en Galego). Si optamos por hacer aquí una pausa, es recomendable desembarcar en el Puerto de Arriba. Antes de Punta de Moras divisamos los diques de San Cibrao que ofrece protección a los enormes barcos cargados de mineral de bauxita que sirve para fabricar aluminio en la factoría de Alcoa.
Entre Punta de Moras y la isla de O Ansarón encontramos un impresionante paisaje vertical, donde las olas de rebote nos proporcionan una navegación muy divertida. Podemos hacer el paso entre As Salseiras y O Ansaron, o también podemos bordear el islote, que es muy impresionante.
Un punto obligado de parada es Portocelo. Un encantador puerto muy protegido del mar y del viento. Proseguimos al punto más vistoso de la travesía, Punta Roncadoira. Un cabo impresionando, donde, como su nombre refleja, las olas con fuerza generando olas de rebote que si no son grandes lo vais a pasar muy bien. Al sur de Punta Fontáns, encontráis la Playa de Esteiro o “aterriza como puedas”. Es decir, que con mar de fondo hay que pensar el desembarque. Viramos hacia la ría, notando la protección del mar. Finalizamos en Area, una playa con dunas naturales con fácil acceso por tierra.

Catro vellos mariñeiros,
todos metidos nun bote.
Boga, boga, mariñeiro,
imos pra Viveiro,
xa se ve San Roque.
Fondo
Illote Anxuela
Línea de costa
Línea de costa
Línea de costa
Mar/Océano
Fondo
Fondo

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta