Coordenadas 638

Fecha de subida 4 de junio de 2011

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315 m
5 m
0
4,4
8,9
17,74 km

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preto de Maniños, Galicia (España)

Comenzamos nuestra ruta el 16 de Mayo, a las 9:30, en el Concello de Fene. Este itinerario combina recorridos a través del monte y senderos, que permiten disfrutar del paisaje que nos ofrece la naturaleza autóctona, el río Belelle y su salto de agua. El objetivo principal es llegar hasta la Fervenza, ascendiendo por el Camiño de Marraxón, que nos lleve a lo alto del monte con el mismo nombre, descender hasta el salto de agua y volver siguiendo el curso del río.

El primer punto al que llegamos es el Parque del Payaso, ahora Parque Castelao, una zona recientemente reconstruida y adaptada a diferentes actividades, especialmente como zona de juego para niños, muy cerca del ayuntamiento de donde partimos.

Así, continuamos por el Camiño do Sartego, desde donde observamos unas vistas de la Ría de Ferrol. Es una zona de residencias apartadas del núcleo de Fene. Avanzamos hasta incorporarnos al Sendeiro Circular, habiendo pasado antes por Costa da Silva, zona a continuación del Camiño do Sartego. Decidimos seguir este camino asfaltado, apartándonos de la zona urbana, y perdiendo de vista el mar, para adentrarnos en el área de bosque, llena de eucaliptos y helechos, vegetación que nos acompañará todo el trayecto. Llama la atención que esta región apenas muestra impacto humano: destaca por su limpieza, pues no existen restos de basura ni desechos.

Seguimos durante un buen trecho la zona boscosa, separándonos del camino de la Rabadeña, siguiendo el Sendeiro Circular que nos llevará a la fervenza. Desde aquí, apenas podemos ver nada más allá de los árboles, debido a su altura. A lo largo de todo este trayecto damos con numerosos caminos que nos desvían al centro del bosque y que se interrumpen abruptamente. Consideramos muy importante destacar que durante este camino encontramos numerosas zonas que fueron castigadas por un incendio, y que han sido recientemente repobladas, especialmente por pinos. De esta zona destacamos también la gran cantidad de retamas, ahora en flor, que bordean el camino.

De la fauna, podemos decir, que sí hemos disfrutado de ella: en el ascenso al Marraxón, una pequeña ardilla se dejo ver de cerca, subiendo desde el suelo a un gran árbol; y lo que nos pareció un tejón, cruzó, para nuestra sorpresa, rápidamente el camino por donde pasábamos.

Llegamos de nuevo a un lugar de viviendas, desde donde podemos ver Sillobre, quedando abierta la zona de bosque. En Buio, una pequeña aldea cerca de Sillobre, la pista asfaltada toma ahora una inclinación importante. Comienza el ascenso al Marraxón y realizamos nuestra primera parada, en un cruce de caminos poco transitado. Los eucaliptos de la zona son tan altos que apenas dejan ver la luz del sol.

Seguimos este camino de grava, ascendiendo por la Costa de Regueiros, y llegando a lo alto, podemos observar todo el área boscosa que baja hacia la fervenza. Aquí, cima del Marraxón, monte más alto de todo Fene, un paisaje abierto de eucaliptos, mayoritariamente, y pinos, enmarca la comarca de Ferrolterra. Las pocas y separadas viviendas de esta zona cuentan todas con campos de pasto llenas de ganado bovino y ovino.

Desde este punto, alcanzamos una zona que nos lleva a tres vías diferentes. Seguimos el central para dirigirnos a la fervenza, y así un estrecho y escarpado sendero nos llevará hacia una gastada escalera de madera.

Continuamos y encontramos la cámara de carga de la central hidroeléctrica, instalada antes de la propia central. Nos impide el paso hacia la izquierda, por lo que continuamos cerca de una pequeña canalización que dirige el agua directamente hacia la central.

Bajamos el camino hacia el salto de agua recorriendo al menos unas treinta curvas en zigzag, que forman el recientemente pavimentado camino flanqueado por la vegetación autóctona: robles, laureles, sauces, alisos y helechos, que nos acercan a nuestro destino, y desde el que vemos todo el paisaje que lo rodea. De camino a la fervenza pasamos por el Mirador de Viladonelle, que nos permite observar el salto de agua desde lo alto. Aquí hay una pequeña construcción de madera circular y cubierta en cuyos bancos se puede descansar.
Hacemos una breve pausa para disfrutar del paisaje, y en seguida continuamos bajando hasta llegar a la cascada, el objetivo de nuestra ruta. Saltamos las piedras que rodean la caída de agua para poder estar lo más cerca posible de ella. La fervenza del Belelle es un lugar espectacular de visita obligada por su increíble ambiente natural. Después de una breve pausa para disfrutar del paisaje y de la imagen del agua que cae desde 45 metros de distancia sobre una cornisa granítica, continuamos nuestro camino hasta llegar a una pequeña y vieja presa, a unos pocos metros de la cascada, en un lugar pantanoso, rodeado de la ya descrita vegetación.

Poco más adelante, nos encontramos con la pequeña Central Hidroeléctrica de Fenosa, que aprovecha la fuerza del agua de la cascada; tributo al hombre que no ha hecho que el paisaje pierda su encanto natural.

Seguimos el camino, que ahora se ensancha. Es la ruta del Belelle que paralela a él, nos guiará de vuelta, gracias a que está señalizada con unas líneas blancas y azules.
Rodeado de altos nogales y abedules, nos encontramos con el Molino de A Barcia, construcción del siglo XIX, muy bien reformado, y sede de la Asociación Micológica Viriato, ocupada en asuntos como en estudio de los hongos o solución de diversos problemas ambientales. Se está trabajando sobre sus jardines para que sean un parque micológico natural, bien para el estudio de los hongos y para la micorrización natural de la zona.

Antes de incorporarnos a la carretera nos encontramos con el Pazo Isabel II, una construcción del siglo XIX, fundado concretamente en 1841, en manos de los hermanos Veiga, que fue fábrica textil con una maquinaria que funcionaba con la fuerza de las aguas del río. Debe su nombre a que aquí pasó algún verano la reina de España, rodeada de árboles y del ruido del agua. Hoy se encuentra en estado ruinoso, y es propiedad privada; pero existen planes para transformarla en una estancia de turismo rural.

Así nos incorporamos a la zona de O Roxal, en Neda, cruzando un pequeño puente de cemento. Es un bonito y ancho valle, cruzado por el río Belelle. No nos separamos de las antiguas canalizaciones de agua para el molino, y continuamos por el estrecho camino terroso paralelo al río. Desde aquí el paseo es cómodo, y ya no existen las marcadas subidas del inicio de nuestra ruta. Seguimos el curso del río por su orilla durante aproximadamente una hora a la sombra de los árboles que lo rodean, los ya nombrados abedules, robles, sauces y alisos. A lo largo del río, con puentes de piedra nos permiten pasar de una orilla a otra.

Llegamos al Área Recreativa de Neda, un parque al lado del río rodeado de árboles y bien cuidado, en el que encontramos un buen sitio para descansar. Se trata de un merendero ideal que también cuenta con una pista asfaltada.

Nuestro sendero paralelo al río desemboca en la iglesia parroquial de Santa María de Neda.

En este punto, seguimos durante un pequeño trecho la carretera, para incorporarnos más adelante a la Costa da Silva, donde el camino vuelve a tomar la fisionomía del principio, una zona abierta, asfaltada y con algunas casas. Seguiremos por Fonte do Campo para descender por otra bajada del Camino del Sartego y así llegar de nuevo al Concello, punto de partida, cerrando nuestra ruta circular.

Para más información sobre cada uno de los puntos de interés, ver waypoints.
Molino antiguo restaurado que sirve de lugar de reunión a la Agrupación Micolóxica de Viriato. Se utiliza como aula de cultura, biblioteca, refugio...
Comenzamos nuestra ruta en el Concello de Fene. Por ser un trayecto circular, la terminamos en el mismo punto de partida.
Fundada en 1983, cuya finalidad es promover la divulgación y conocimiento de la micología. Colabora con asociaciones relacionadas con el medio ambiente, y organiza tertulias, conferencias, seminarios a nivel autonómico, peninsular e internacional.
Zona pública recientemente renovada. Llamada "A Galaxia Imaxinaria", y organizada en diferentes zonas, esta pensada especialmente para la diversión infantil.
Pequeña y reciente construción de madera que permite contemplar desde lo alto la cascada.
Zona de poco tránsito aún próxima a las viviendas. Rodeada de vegetación autóctona es cumbre de una empinada subida.
Situada antes de la propia central, alimenta con agua la tubería a presión y evita en ingreso de materiales extraños que puedan perturbar la turbina.
Campo repoblado con pinos tras uno de los incendios que castigaron Galicia en los últimos años.
Vegetación predominante durante toda la ruta: principalmente eucaliptos, con incidencia de árboles autóctonos en zonas próximas al río(robles, laureles, sauces, alisos y helechos).
Panorámica de la Ría de Ferrol y su cuidad que se contempla desde todo el Camino del Sartego, y que nos acompañan durante parte del trayecto.
Paisaje desde el Monte Marraxón, el más alto de todo Fene, con la vegetación que rodea la comarca de Ferrolterra.
Pequeñas casas típicas gallegas en la zona más alta del monte Marraxón, con campos de pasto llenos de ganado vacuno y ovino.
Escalera de madera que da al sendero que llevará hacia el salto de agua.
Camino pavimentado en zigzag rodeado de vegetación que baja hasta la fervenza en unas treinta curvas.
Salto de agua de 45 metros de altitud sobre cornisa granítica. Es el objeto central de nuestra ruta, y un lugar emblemático de visita obligada.
Aquí se aprovecha la energía que trae el agua de la fervenza y que se acumula en una pequeña presa.
Pequeña presa, de cierta antigüedad, gracias a la que se aprovecha la energía hidroeléctrica.
Edificio de mediados del siglo XIX, era una antigua fábrica de telas y ahora se pretende que sea reformado para el turismo rural.
Indicación que marca el camino a seguir, siempre paralelo al Río Belelle.
Lugar de viviendas que se abre por un corto trecho para volver a adentrarse más adelante en el camino paralelo al río.
Seguimos el curso del río por su orilla durante aproximadamente una hora a la sombra de los árboles que lo rodean.
Región de aguas tranquilas que sobresale en nuestro camino de vuelta de la fervenza. Esta rodeado de helechos y robles.
Termina la vía cubierta por la vegetación y se abre el paisaje, ahora de árboles mas altos, dejando ver el cielo.
Es una pequeña aldea cerca de Sillobre, situada en el medio del monte, alejada del centro urbano.
Territorio que nos adentra en la subida de Marraxón, en el que predominan las viviendas unifamiliares.

1 comentario

  • nuget 02-ago-2011

    hicimos la ruta sin problema pero al llegar a neda cogimos por la calle real para evitar la carretera y después fuimos paralelos a la vía del tren desde la estación (hay que cruzar la vía) hasta San Valentín por un camino que no es muy bonito pero evitas el asfalto.La subí como ruta del belelle de senderismo variante.

Si quieres, puedes o esta ruta