Dificultade técnica   Moderado

Tempo  4 horas 58 minutos

Coordenadas 798

Fecha de subida 30 de diciembre de 2015

Fecha de realización diciembre 2015

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475 m
103 m
0
2,4
4,7
9,47 km

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preto de Coruxo, Galicia (España)

Una vez se llega al Área Forestal de Coruxo descendemos por la derecha. Al llegar al campo de fútbol tomamos el tramo de la PG-53 que nos lleva de vuelta al Parque Forestal de Saians. Descendemos por la carretera hasta volver a enlazar con el tramo del Camino de Santiago que realizamos a la ida y que desemboca en los molinos de Gontage

1 comentario

  • Foto de Isa Isi

    Isa Isi 07-oct-2016

    En Saians (Vigo), al pie de la carretera de Camposancos , entre Coruxo y San Miguel de Oia,  empieza nuestra ruta. Cuatro molinos,  uno en el cauce do rego da Carballosa, y tres más en cascada, alimentados por una levada procedente del arroyo. Son los molinos de Gontage. Rodeados en su parte derecha y posterior por una hermosa carballeira.
    Thor ha golpeado su martillo contra el suelo y dejado un rastro de hojas caídas, marrones y amarillas que alfombran pasos ávidos y curiosos. Hojas como alas que elevan nuestros pies. Somos Hermes, mensajeros a través de los árboles,  extendiendo su voz.  
    -No queremos extinguirnos, los eucaliptos nos acechan e invaden nuestro espacio- nos dicen- Os hemos provisto de frutos para alimentar a vuestro ganado y de leña para calentaros y cocinar los alimentos.  Sombra y cobijo para que la lluvia y el sol no os alcanzasen. No nos abandonéis. 
    Un bosque de robles orgullosos que desafiante lucha por mantener su linde frente a los invasores. Somos su voz.  Preservadlos, cuidadlos y sobre todo disfrutadlos, porque a  pocos pasos descubrimos otro bosque.  Bosque de eucaliptos frondosos y raíces prominentes que nos sirven en ocasiones de escalones,  como forjados a mano. Pero también raíces que serpentean por el subsuelo en busca de agua y alimento, robando sus nutrientes, robando sus reservas, robando su espacio, robándolo todo. Un olor inconfundible. Y así, adentrándonos entre ellos, recorremos, en sentido inverso, una zona del Camino Portugués por la Costa. Solo hay que seguir las flechas amarillas hasta llegar a la carretera.  Si cierras los ojos, y escuchas atentamente, puedes oir el rumor de las túnicas y el golpeo de los cayados de los cientos de peregrinos que han discurrido por la senda. Oyes sus plegarías por una jornada sin sobresaltos, hasta el próximo refugio. Peregrinos en busca de indulgencia, peregrinos que cumplen promesa por los favores recibidos, peregrinos sanos y enfermos en busca del abrazo del Apóstol Santiago. Pero debemos despertar de nuestro letargo y seguir, porque esa, de momento, no es nuestra meta. Caminamos hasta llegar a la carretera (Camiño Esteriz) y a unos cientos de metros empieza la señalización de un sendeiro local (marcas blancas y azules) que nos llevará hasta os muiños da Estea. Se sabe que desde los primeros asentamientos en Galicia, en el neolítico, existen molinos en o rego da Estea. Son molinos naviculares, tanto en piedras móviles como fijas, usados para moler cereales, obtener pinturas e incluso prácticas rituales, con 6000 años de antiguedad. Es a partir de la Edad Media cuando proliferan los molinos de agua. Aquí podemos ver ambos tipos.
    Descendiendo por el sendero entramos en el recinto castrexo, situado estratégicamente, desde el cual se divisa desde a Serra da Groba hasta Limens.
    El

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